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Expansión urbana pone en peligro de extinción al teporingo

Endémico del centro del país, el conejito de los volcanes es considerado el lagomorfo (conejo-liebre) más pequeño de México y el segundo de menor tamaño del mundo, afirmó Óscar González Santana, médico veterinario de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM.

“Vive en una de las regiones más complicadas: en las cercanías de una urbe tan grande como la Ciudad de México, en donde la expansión urbana ha mermado la cobertura herbácea densa, su alimento principal y refugio primordial ante depredadores como el lince, coyote, comadreja, búho, serpiente de cascabel, y ahora perros y gatos domésticos”.

“El zacatón es un grupo de plantas, de pastos amacollados, en donde el teporingo basa su existencia, por eso le dicen ‘zacatuche’ (del náhuatl zactl [pasto] y tochtli [conejo]: ‘conejo del zacate’, romerolagus diazi). Esta vegetación le brinda alimento, resguardo, nido, protección y cobertura de los depredadores”.

No existe otra especie igual en el mundo, aseguró tajante, y refirió el libro de Francisco Romero y Alejandro Velázquez: “El conejo zacatuche: tan lejos de Dios y tan cerca de la Ciudad de México”, para enmarcar la situación de esta especie.